Una mañana en la vida del Sr. Vaddy
May 28, 2008
Estoy solo. Uno siempre está solo.
Subí el volumen a la música como si al hacerlo, ese movimiento de girar el botón hacia el lado derecho, al mismo tiempo me transportara lejos.
En realidad no deseaba estar lejos: soy feliz aquí.
–¿No crees que vives como dentro de una película? -me dije.
–Sí, pero por momentos siento que se trata de una de bajo presupuesto. -me respondí
Es como si la producción necesitara un auto de lujo y sólo se pudiera utilizar el viejo compacto del director.
Una producción limitada, no necesariamente de recursos.
…
¿Es acaso un cliché, que el mexicano tiene mucho ingenio que puede armar un satélite con un chicle y unos popotes?
…y desde ahí….
hasta las condiciones idílicas que no ideales para que un escritor escriba.
Entrevista
–Sr. Vaddy, ¿Cuáles son las condiciones optimas para crear, para lograr escribir con esa garra de la que habla Bradbury?
–Se podría pensar que…bueno generaciones anteriores creen que lo optimo es estar en un café en Montparnasse. Recuerdo a un joven que en una fiesta de cine me dijo que a él le gustaría escribir dentro de una capsula de esas que son hoteles de paso en Japón.
Pensé que sería algo incómodo.
Usted puede ver las condiciones en las que yo escribo. Aquí mismo puede verlo, mire asómese por esa ventana. Eso que ve usted allá no son tanques de gas, son cabezas de ganado pastando, y eso, ¿Qué me dice de eso?, señorita. Todas las mañanas pasan por aquí todas esas aves en equipo, dan vueltas sobre mi Lodge y luego siguen su camino hacia el norte. ¿Sabe la variación de la temperatura entre aquí en donde estamos y allá afuera?
16.5 grados.
Dentro, como puede ver pues lo tengo todo. Un bar, sería un mentiroso si le dijera que el alcohol no tuviera importancia en la creación de mis libros.
En alguna ocasión una reportera como usted dijo que mi estudio se parecia al de Hemingway. Y aunque llegué a estar en Cuba en esa última etapa de locura del Sr H, su estudio era muy distinto. Mi estudio es inoloro y el único pelo que hay aquí es el de mi cabeza pensante. En cambio el Sr. H tenía pelo de 13 animales muertos, cabezas completas colgadas sobre las paredes.
Los muebles igualmente juegan un papel importante. Sí usted pega su hermosa nariz de 4 mil dolares podrá percibir un olor a petroleo y no es que mi asistente los unte todas las mañanas con aceite. Ese olor es la impregnación del combustible de los pozos petroleros sobre los encinos que existían en los años 60 en el sur de Texas en donde fueron fabricados estos 4 escritorios que tengo aquí.
Me gustaría que se olvidara de todas estas banalidades sobre las condiciones optimas para escribir. Aun ni siquiera le muestro el maletín con mis plumas fuentes.
¿Sabe qué?…usted no tiene idea de lo que un escritor necesita para escribir.
Lo que se necesita y es lo que quiero que escriba en su reportaje para que las jóvenes promesas lo lean, no son escritorios pesados, ni vistas, ni alcohol de convento; se necesita algo más que eso.
Para escribir se necesita ser un romántico, señorita, como un poeta, sólo siendo un romántico el escritor podrá despojarse de todas estas bonitas cosas que no sirve para un carajo, no sirve para maldita cosa cuando uno intenta en medio de la noche poder escribir algo que valga la pena, algo diferente…
El teléfono suena, el Sr Vaddy tiembla.
Contesta.
–mañana, hasta luego –responde.
Ya no sé que le estaba diciendo. Bueno.
Ponga por favor que las condiciones optimas para escribir son la soledad…así que si me disculpa la dejo en compañia de mi asistente que también escribe, es su primer novela y seguro tendrá cosas muy interesantes que comentarle.
Hasta luego.
boceto
April 23, 2008
Me escondo en una identidad falsa.
El que escribe no soy yo, mi verdadero yo, es otro, uno.
Los que escriben saben que cuando se hace esto, se está solo, no hay nadie, no se puede pensar en ninguna audiencia: no hay lector aparente.
Este hecho es lo mejor, cuando en verdad podemos llegar lejos.
Por eso este primer post es especial, estoy nervioso, cualquier ruido me altera.
Me gustaría que pensaras que quien escribe no sabe ni qué pasa, la verdad no tengo mucha idea de hacia donde voy.
Tengo puesta una pista musical, una triste, como si en lugar de comenzar algo lo estuviera terminando.
No sé.
Ultimamente se dicen muchas cosas, pero en realidad no se dice mucho.
Se habla pero así nomas al aventón.
Aquí ocurrirán cosas, habrá puertas por donde entrar, y es que se trata de ver de qué estamos hechos.
El acto de escribir es diferente para cada uno. No deseo mucho.