El escritor amateur

May 14, 2008

4. El escritor amateur
El escritor amateur está en el ajo, tiene toda una trayectoria por delante.
Ávido de conocimiento pasa gran parte de su tiempo en caféterias y tertulias bohemias.
No baila mucho, prefiere la charla. Posee ya cierto bagaje cultural para citar autores que quizá no lea nunca, pero los cita.
Reclama un espacio en la cultura local, lo merece porque será grande, se piensa.
Su escritura en sus inicios está marcada por la honestidad. Es puro corazón el prospecto.
Tiene las fallas propias de quien comienza, es normal que inicie copiando estilos de autores a quien admira.
Desgraciadamente su mentor, el escritor académico, lo desdeña y minimiza y suele acabar con esa frescura.
Los afortunados que sobrepasen está étapa con éxito, verán quizá 10 o 15 años más tarde su primer novela, CORTA.
El escritor amateur viste como estudiante de izquierda, no gasta mucho en guardaropa, prefiere guardarlo para sus futuros viajes o para la bohemia.

Ashley – The Dodos

El escritor sombra

May 10, 2008

Con frecuencia me detengo a pensar en la escritura. Leo otros blogs y mientras lo hago repito: de qué estás hecho.

Veo la diferencia entre reflexión, crítica y verdadera creación.

Hoy es un día soleado, he salido al jardín a caminar y reflexiono sobre esto. Mientras paseo, puedo sentir el pasto húmedo y crecido. El Sol que apenas comienza a tomar fuerza. A lo lejos en la entrada tirados, dos pitbull de pelea que cuidan mi casa. A uno de ellos le sangra una pata; se ha roto una uña completita, me mira, no experimenta dolor alguno, me mancha el pantalón al brincarme con ímpetu.
Al verlo pienso en la fuerza, no en la del perro sino en la mía para lograr marcar con furia lo que escribo, no quiero que mis textos sean como trapos blandengues, ni como pañuelos incorpóreos.
Si quisiera definir mi estilo…oh dios…qué perdida de tiempo…

Voy a hacer un manual de perfiles de escritores de acuerdo a sus textos.

1. El escritor sombra. Es aquel cuyo físico no lo ayuda nada, mucho menos su personalidad, es una sombra entre la gente. Entonces escribe porque cree tener un punto de vista particular. Lo primero que escribe son verdaderos tamales de letra, cebo, nada. Habla de un mundo raro pero y trivial.
El escritor sombra no quita el dedo del renglón, de repente el mundo se acomoda y comienza a mutar descubriéndose otro. Una mañana ¿gris?, se descubre el escritor sombra con una novela bajo el brazo, es el inicio de lo que siempre deseó: ser aceptado en sociedad. Para su fortuna, los años y su obsesión lo han llevado lejos ya de esas banalidades, ahora que lo quieren para eventos sociales, él sólo piensa en seguir escribiendo.
Sus textos hablan de lo cotidiano, su lenguaje es refinado pero cae en diccionario-laroussista. Utiliza la tercera persona porque es tímido.

Después de esto que acabo de escribir no deseo ser escritor sombra…pero uno nunca sabe…

te necesito – angeles azules

2

May 3, 2008

Cada lunes no reuníamos en distintos sitios en el centro de coyoacán.
Javier estaba en Oaxaca dando un curso extraño de dramaturgia a indígenas. Cuando le pregunté su razones por las cuales hacer aquello, sólo me respondió que lo hacía por dinero, que si bien los temas que exploraban los indígenas no eran algo que a él le moviera mucho…se quedó un momento en silencio…ha sido muy más organizado por el Instituto Indigenista, sólo es un curso que estoy cobrando bien.
Por esos días Alberto estaba en tratamiento con Radioterapia. Resultó que le encontraron un tumor en la frente.
Esa mañana sólo fuimos Luis y yo a desayunar.
Como llevaba una vida relajada ya no me interesaba ser el centro de ninguna conversación, dejaba que las cosas fluyeran, por otro lado Luis es de esas personas que se la pasan hablando todo el tiempo.

- Hablé con Alberto, me dijo que después de la radioterapia iría al trabajo. ¿Puedes creerlo?

-Ya, pues.

Esa mañana nuestra conversación giró casi en su totalidad en torno a Alberto. Luis me escuchaba como despotricaba y aseguraba que si yo estuviera en su lugar, simplemente ya no iría a trabajar.
Después propuse ayudar a Alberto con dinero para ofrecerle una beca de amigos y que se dedicara a hacer lo que le viniera en gana excepto trabajar. Todo esto porque estábamos en el entendido de que si te quedaba el tiempo contado, no lo ibas a desperdiciar en ir a la Secretaria de desarrollo social a realizar labores como: regalar cobijas, hacer gestión de tu partido o cualquier otra bobería.
Así lo pensaba.

- Eso no sirve, dijo Luis. – Por eso es que te digo que hay que hacer algo: una revolución.

- Tú para todo dices…hay que hacer una revolución.

De pronto Luis comenzó a contarme cómo fue que llegó a vincularse con la gente de Xochimilco. El cinco minutos me recitó una cantidad de acciones que comenzarían a realizar. Escuché palabras extrañas a mi jerga habitual en cualquier tertulia de amigos.
Maiz, campo, agricultura, recursos…
No es que fuera bruto, pero estaba imposibilitado para ver.

Abed_Azrie-Eau_et_vent.mp3